viernes, 13 de octubre de 2017

"Algunas perplejidades en torno al procés catalán"




¿No hay más que escuchar las prédicas repletas de mentiras, chantaje al Estado de derecho español, demagógica manipulación de la historia y odio, por decreto, contra todo lo español que vienen propalando las fuerzas del separatismo catalán, desde hace 40 años, para darse cabal cuenta de la calaña del grueso de los integrantes de la CUP, la Ezquerra Republicana, la TV3 catalana, el gubernamental PdCat...?


Desde la época de Felipe González (dudoso socialista hoy día multimillonario tal vez a base de hacerse pasar por socialista que...), el nacionalismo catalán, diríamos que intrínsecamente separatista, viene siendo financiado por el Estado español. Mas el nacionalismo (ideología que fácilmente se traviste de xenófoba, supremacista y perversa) es insaciable, de manera que ahora el Govern, el Parlament y toda la Generalitat en peso o en bloque han proclamado la independencia de Cataluña, de manera en apariencia como retardada, ambigua, equívoca pero... Al margen de toda legalidad, incurriendo en delitos tipificados como tradición y sedición al Estado español, personajes como Carles Puigdemont, Junqueras, Joaquim "Panchito" Forn (es hijo de ecuatoriana y casi toda su familia radica en aquel país andino, y empero el susodicho es separatista y ahora golpista) y resto de sediciosos y secuaces proclaman la independencia de Cataluña. Image result for separatismo catalan


Y entretanto, el Gobierno del Partido Popular, que es cada más descaradamente un partido adscrito al espectro ideológico de la derecha pagana, ideología también de estirpe masónica (uno de cuyos conspicuos voceros o ideólogos es el Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, liberal furibundamente anticrístico, anticatóico, allende sus innegables talentos como genial o magistral literato), a verlas venir, ¿por qué? ¿Acaso porque Mariano Rajoy, asimismo masón, es un cobarde y consentidor de campeonato en lo concerniente a tomar medidas contra la corrupción política partidista y contra la amenaza separatista? Si Carles Puigdemont y resto de sediciosos, traidores y golpistas empeñados en destrozar España están de hecho fuera de la ley, ¿por qué no se actúa contra los tales como exige la propia Constitución española?


Y asimismo también o entretanto, otro enemigo de España y para más inri también dudoso socialista de los que viven del socialismo y que (obviamente, me refiero al ínclito Pedro Sánchez)..., ¿qué hace, aparte de repetir el mantra en pro de diálogo y más diálogo con los nacionalistas separatistas catalanes? Y Pablo Iglesias y su Podemos -que tanto hablan de democracia cuando resulta que es un partido político, conglomerado ideológico, movimiento social o como se prefiera denominarlo, financiado por Irán y Venezuela, países que no son precisamente democracias modélicas-, ¿qué hacen por su cuenta y riesgo, aparte de favorecer el separatismo catalán? Pues eso: favorecer el separatismo catalán.


Entonces así las cosas, ¿igual la solución la puede dispensar el veterano Josep Borrell, a la sazón de la vieja guardia del PSOE? Notemos que Borrell no es separatista, ciertamente, pero es masón, o sea, ultralaicista; es no poco brillante orador, políglota, europeísta, tal vez sea un hombre culto y curtido en mil batallas políticas y parlamentarias y... En su calidad de expresidente del Parlamento Europeo y miembro de honor de la Fundación Francisco Ferré i Guardia (anarquista, pedagogo de la escuela libertaria y masón que se singularizó en la Semana Trágica Catalana), Josep Borrell nunca va a proponer un rearme moral de Europa en la línea de la inspiración de los llamados padres de la Gran Patria europea: Alcide de Gasperi, Robert Schumann, Konrad Adenauer (alguno de estos en proceso de canonización). Si estos concibieron la unidad de Europa en torno a los valores y las raíces de la tradición judeocristiana y grecolatina, personajes como el ilustre catalán Josep Borrell van a seguir a pie juntillas el ideario masónico del Nuevo Orden Mundial auspiciado por la ONU, por el Club Bilderberg, por George Soros: "domesticación" del cristianismo (tarea en la que, por cierto, parece estar trabajando mucho y bien Jorge Mario Bergoglio, no en balde devenido en papa Francisco ¿gracias al cabildeo de la llamada Mafia de San Gallo conformada por cardenales como el también jesuita Carlo Maria Martini, Walter Kasper, Karl Lehman...? ), universalización de la ideología de género y del homosexualismo, promoción de la anticoncepción, el aborto libre y la eutanasia...


"The answer, my friend, is blowing in the wind", cantaba Bob Dylan hace más de 50 años. Y cuando el genial cantautor norteamericano, también Premio Nobel de Literatura, cantó esta emblemática canción (himno de toda una generación inconformista y contestataria) en el Vaticano mismo ante la atenta mirada y me supongo que todo oídos de un ya anciano Juan Pablo II, este le replicó: "La respuesta, mi amigo, no está flotando al albur del mero soplo del viento; la respuesta está en el soplo del viento del Espíritu que viene de Dios".


Pues esto mismo: lo que está pasando actualmente en Cataluña, bajo la cómplice, traidora y escandalosa mirada de buena parte del episcopado y clero de la Iglesia católica que peregrina por las tierras que vieron nacer al genial Antonio Gaudí y al jesuita escritor Luis Coloma, autor del muy popularizado cuento titulado "El ratoncito Pérez", es el fruto podrido de una sociedad neopagana, materialista y apóstata, por ende vacía de Dios, la cual, al tiempo que niega al autor de la vida y único señor de la historia, propone como ideología de reemplazo a esa misma ausencia del autor de la vida y señor de la historia (arrancado de raíz de la sociedad misma) la exacerbación del nacionalismo, la entronización del mismo como ideología que rechaza y reemplaza al mismísimo Dios. 


Ergo: nacionalismo separatista catalán o última fase de la degradación de una sociedad que vive como si Dios no existiera y de una Iglesia (la catalana; o mejor, la católica que peregrina por Cataluña) que ha traicionado a Cristo, so pretexto de cerrar filas y bajarse los pantalones ante la ideología nacionalista separatista. O incluso más fácil: léase la carta-manifiesto firmada por personalidades de la talla de Fernando Savater, Rosa Díez o María San Gil, miembros los tres de la iniciativa ciudadana Basta Ya, contra el procés catalán o catalanista. ¿Cómo no firmarla de quilla a perilla, contra el totalitarismo de los nacionalismos en general y del separatismo catalán en particular? Al mismo Savater no le llega quien estas líneas escribe a la suela de los zapatos, intelectualmente hablando, y ello empero no es óbice para la oposición permanente a muchos de los fundamentos e inspiraciones del ideario del eximio escritor vasco, solo que lo cortés no quita la valiente: "Chapó, profesor Savater, por encabezar o coencabezar una carta-manifiesto que desmonta tan lúcidamente y además con brevedad que se agradece las mentiras y fabulaciones del nacionalismo. Dios te lo pague (y va sin ironías, pues tu ateísmo es conocido y aun celebrado por no pocos)". 


13 de octubre, 2017. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.  


     

jueves, 10 de agosto de 2017

Un Rufián llamado Gabriel
 
 
 
 
Gabriel Rufián Romero es un barcelonés de 35 años (ya cumplidos, nacido el muchacho en 1982). Izquierdista y separatista, al parecer experto en derechos sociales y recursos humanos, no es por ende ningún secreto suponer bien cuáles deben ser esos recursos y derechos para un joven izquierdista, o sea, ultraprogre, esto es, laicista, catalanista desde el sentimiento independentista o separatista: sí al aborto, sí al laicismo aun en sus versiones más extremas, sí a las reivindicaciones de los colectivos LGTBI, sí al multiculturalismo, sí al feminismo y la ideología de género, sí al marxismo cultural, sí al antifranquismo más caduco y desinformado, sí a la sectaria memoria histórica de José Luis Rodríguez Zapatero...
 
 
 
A decir verdad, a mí la persona de este Gabriel Rufián Romero me trae al pairo; como la mía a él, de la que él no tiene por cierto noticia alguna, por más que yo sí sea socialista de verdad, de los que no cobran por serlo, en tanto él sea ya un político profesional de la estirpe de los políticos independentistas catalanes que aunque odian a España cobran nada desdeñables emolumentos procedentes de los impuestos de todos los españoles; esto es, este sujeto Rufián ya ha devenido señor de esa casta privilegiada que meramente vive de la política ya sea tocando la cuerda de la derecha, la izquierda o el centro, tanto monta monta tanto. Asimismo, reconozco que no debo ocuparme de su vida, no tiene por qué importarme lo más mínimo lo que hace o deja de hacer, quiénes son sus amigos, cuáles son sus preferencias, sus gustos, sus comidas preferidas o a qué dedica el tiempo libre... Como que en lo estrictamente personal, ni conozco a Rufián Romero ni tengo nada absolutamente contra él, ninguna cuenta pendiente, ni propósito alguno de desear que le vaya mal en la vida y sea un infeliz. Y también, no se olvide, debo poner máximo cuidado en no entrar en juicios sobre ese sagrario que es su conciencia.Image result for gabriel rufian romero
 
 
Reconocido y admitido lo anterior, como resulta que este Gabriel me parece que hace tan poco honor a su nombre angelical y sí tanto honor a su primer y rufianesco apellido, es como si me fuera irresistible el no intentar rechazar el ideario ultraprogre, sectario (resulta alucinante tomar conciencia de cómo un individuo de la calaña de este Rufián es diputado en el Parlamento catalán), desinformado y maquiavélico -casi estoy pensando en afirmar que malvado- de tal sujeto. Y claro, si hago esto, si obro así es porque en este asunto estamos considerando sus opiniones, sus posicionamientos ideológicos; vamos, que creo que sí me asiste el derecho a entrar en el debate de las ideas, en este caso poniendo en solfa sus mentecatadas de político profesional progre y su descarado matonismo parlamentario, las cuales demuestran la pordiosera deriva a la que ha llegado gran parte de la castuza política izquierdista actual, siempre con las loables excepciones de rigor confirmantes de la regla. 
 
 
Expresado con otras palabras: he tenido ocasión de escuchar en varias ocasiones a este sujeto y desde luego, vaya una ignominia escuchar sus declaraciones, a cuál más falsa, ramplona, demagógica, insolidaria (el independentismo es insolidario de raíz, es burgués de nacimiento casi siempre, opuesto al internacionalismo proletario), sectaria y desinformada. La última de sus intervenciones públicas a las que he tenido acceso, un debate, un cara a cara televisivo con el famoso P. Apeles, sacerdote de apariencia y formas muy conservadoras, completamente ortodoxo en su ideario doctrinal, hombre culto y bien informado, al menos dentro de lo que cabe, y lanzado a la fama mediática hace algunos lustros. El sacerdote católico Apeles y este Rufián debaten en ese espacio televisivo citado sobre si sí o si no al Valle de los Caídos, sobre si es un monumento franquista y por ende es percibido como un intolerable homenaje a la memoria de las víctimas de solo uno de los bandos guerracivilistas, con lo cual el bando de los perdedores -al que pertenece este Rufián, a pesar de su más que segura vida burguesa que en nada se parece a la de los descamisados que dice defender- tiene en ese monumento de El Valle de los Caídos un motivo de sufrimiento y disgusto permanente, etcétera.
 
 
Rufián, ante el padre Apeles lo que queda en evidencia es tu supina ignorancia y tu insoportable sectarismo. Hasta tal extremo la cosa, que uno no puede sino considerar que ante sujetos como tú se hace imposible el razonamiento más elemental. Durante todo el debate o intento de debate, te muestras solo como un marrullero que -permítaseme el símil pugilístico- solo da golpes bajos malintencionados, con que rehuir la justa pelea, esto es, el debate desde las razones, los argumentos, la verdad de los hechos. Por tu parte, solo marrullerías, bulla, gresca, trampas, intención de embarrar el campo de batalla, digo de debate. Con decir que la mentira, el insulto soez, la calumnia y los tópicos manidos es lo único que aportas a tal debate a que venimos refiriéndonos. Tu contrincante te gana por los puntos y por KO.


Como sabrás tú mismo o debieras, todos nos equivocamos -y yo el primero-, somos frágiles y la verdad absoluta solo la atesora Dios, en quien tú no crees. La Iglesia, a la que tú desprecias, tampoco es la verdad absoluta, sino que da testimonio de quien es la verdad, el camino y la vida. Con estas obviedades o fundamentos propios de cualquier vademécum de doctrina católica, también pretendo revelar que creo en la libertad de pensamiento, de suerte que la verdad no se debe imponer sino proponer, solo que justamente por esto mismo confesado, Gabriel Rufián Romero, no tengo más remedio que reconocer que tus palabras te muestran siempre tan lejos de la verdad que... 
 
 
Y ahora luego de esta nota reflexiva, habrá quien piense que es que yo soy un incondicional del famoso P. Apeles.
 
 
10 de agosto, 2017. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.   

viernes, 28 de julio de 2017

"Una parte de mi credo"
 
 
 
 
Bueno, ya he leído este análisis; confío en que dentro de un rato pueda hacer del mismo una lectura más reposada, con papel y lápiz incluso para tomar algunas notas, para ampliarlas, a propósito de una carta que muestra total apoyo al papa Francisco. Total y entusiasta. La firman ultraprogres eclesiales y paraeclesiales, casi todos brasileños, que encuentran que Francisco es “su Papa”; muchos de tales firmantes, la gran mayoría, son anónimos, pero los hay tan conocidos como Leonardo Boff, Fray Betto o el monje Marcelo Barros.

 
 
Para que se sepa. Hay tanta distancia eclesial, espiritual, teológica e ideológica entre el ala eclesial más situada en la izquierda y el ala eclesial más situada en la derecha (permítanseme estas categorías sociológicas, cierto, pero que son en parte útiles para plantear el asunto), que si se comparan, aparece claramente como que nos encontráramos ante dos religiones distintas. Entonces, así las cosas, hechas las comparaciones, ¿cuál de las dos vendría a ser la católica?Image result for grupos sociales progresistas
 
 
 
 
Particularmente yo procedo política, social y eclesialmente de los sectores situados en el ala izquierdista o progresista de la Iglesia, de manera sigo sin situarme en el ala eclesial más escorada hacia la derecha, pero tampoco me sitúo ya, ¡ni modo!, en el sector de los progreeclesiales, entre otras razones porque sospecho que los progreeclesiales -sin que en tal valoración mía quepa por mi parte intención alguna de juicio y condena sobre sus conciencias- ¡no tienen ya un pensamiento católico! Como si con la excusa o coartada de reformar permanentemente la Iglesia para “hacerla más fiel al proyecto de Jesús”, lo que en verdad estuviesen proponiendo es una permanente y sistemática mundanización o radical secularización de la Iglesia, a base de adaptarla al mundo lo más posible: comprensión del aborto y legitimación del mismo; comprensión de que la homosexualidad y todas sus variantes (bisexuales, asexuales, intersexuales, queer, transexuales…) son opciones sexuales católicamente legitimables; aceptación del ideario de los partidos políticos de izquierda de inspiración marxista; aceptación del pluralismo religioso entendido como que todas las tradiciones religiosas son igualmente válidas, legítimas y convenientes como camino de salvación; aceptación de la llamada libertad sexual postmoderna y de los llamados derechos sexuales reproductivos (mentalidad antinatalista, etcétera); permanente mantra con que sostener que los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI se dedicaron a conculcar el Concilio Vaticano II, cuya exacta y lúcida interpretación solo sigue correspondiendo a la hermenéutica progreeclesial empeñada en ver el Vaticano II como una abrupta ruptura con toda la Tradición; aceptación del feminismo radical y de la ideología de género como propuestas ideológicas asumibles por la conciencia católica…
 
 
 
Desde luego, mi inquietud vital y mi curiosidad espiritual-intelectual lo mismo me lleva a interesarme por conocer las propuestas eclesiales de un obispo representante del ala de la izquierda eclesial como fuera el argentino Jerónimo Podesta (este fue padre conciliar en el Vaticano II, luego se acabó casando con la que había sido su secretaria, se secularizó, acabó convirtiéndose en una de las figuras prominentes de la Federación Internacional de Sacerdotes Casados...), que a interesarme por conocer las propuestas del arzobispo francés Marcel Lefebvre, considerado uno de los representantes máximos de lo que con sesgo de malicia o sin él se denomina sector integrista de la doctrina católica. Y ya luego voy comparando, confrontando, cogiendo de aquí y cogiendo de allá, sacando mis propias conclusiones… Diríase que es como si no me casara con nadie, salvo con Cristo y con su Iglesia. Por más que en última instancia, en caso de tener que elegir entre la fidelidad a Marcel Lefebvre o al Papa, elijo la fidelidad al Papa, vicario de Cristo, en la medida en que el Papa actúa de oficio como fiel guardián del depósito de la fe. En mi caso, siempre ha sido así. Salvo lo que me viene sucediendo con el papa Francisco, a quien también deseara ser fiel, solo que Jorge Mario Bergoglio plantea serios problemas, un día sí y otro también, porque su doctrina, al menos según mi inevitablemente modesto modo de entender las cosas, en no pocos aspectos no parece ni fiel a la doctrina del Vaticano II, ni tampoco por tanto a la de la Tradición y el Magisterio bimilenarios de la Iglesia.
 
 
 
Dicho de otro modo o abundando en estas cuestiones disputadas: no se me esconde que para sedevacantistas y para los sectores más extremos o radicales del lefebvrismo, el Concilio Vaticano II debe ser rechazado en bloque; los sedevacantistas además consideran que la sede petrina está vacante desde que la ocupara el santo padre y ya santo Juan XXIII. En sus publicaciones de que tengo noticia, casi todas alojadas ya hoy en Internet, sedevacantistas y lefebvristas no ahorran expresiones de rechazo, condena, crítica permanente e incluso injuria contra los que despectivamente llaman los papas conciliares (por si aún hubiera algún despistado: la anterior expresión se refiere a los ocupantes de la Silla de Pedro desde Juan XXIII hasta Francisco), la Iglesia conciliar, la debacle actual del catolicismo... Sin duda, algunas de tales críticas las comparto, pero no así lo que podríamos denominar la musiquilla de fondo de esa visceral enemistad con la Iglesia actual pasada a través de las aguas del Concilio Vaticano II, con respecto al cual mantengo una postura parecida a la que exhibe el obispo católico Atanasio Schneider (archidiócesis de Astana, Kazajistán): plena aceptación del Vaticano II, en comunión con la Santa Sede, sin que por ello haya de excluirse la permanente revisión crítica de los textos de ese concilio ecuménico; e incluso, la reivindicación de la posibilidad de que un órgano como la Congregación para la Doctrina de la Fe acabe publicando una suerte de syllabus  explicativo de todos los pasajes oscuros o ambiguos del Vaticano II.
 
 
El propio obispo Atanasio llega a plantear que la solución preferida por el emérito Benedicto XVI, que no es otra que la de insertar el Concilio Ecuménico Vaticano II en la línea de todos los concilios anteriores a través de la hermenéutica de la continuidad, no es válida para iluminar algunos de los textos más ambiguos u opacos del Vaticano II. A este respecto, yo que no soy doctor de la Iglesia sino tal vez uno de sus hijos más insignificantes poco puedo aportar, salvo que para mí Benedicto XVI sí fue un Papa (y lo sigue siendo, con independencia de la discusión sobre si sigue siendo el verdadero Romano Pontífice frente al antipapa Francisco, etcétera) que me confirmó en la fe católica, apostólica y romana. Es decir o lo que es lo mismo: tal vez también por falta de tiempo por mi parte para profundizar más y más en los asuntos como de "alcoba" o de bambalians de la Iglesia (no tendría inconveniente en reconocer esto), a mí me saca de mis casillas que desde sectores ultratradicionalistas católicos se acuse al papa Juan XXIII de masón y de degenerado gordinflón entregado al pecado capital de la gula, y al beato papa Pablo VI se le acuse de gay e igualmente masón y al emérito Benedicto XVI de ser poco menos que un agente infiltrado de la Sinagoga talmúdica y cabalística.
 
 
 
Reconozco que puedo pecar de ingenuo o desinformado, pero lo que siento ante acusaciones del jaez de las anteriores referidas a los tres papas citados es que hay católicos de mentalidad tremendamente rigorista e integrista, negados completamente a reconocer aspectos positivos en la modernidad, en la propia evolución de las ideas, en la cultura secular actual, e incluso en otros credos e ideologías. Desde luego, esta es la impresión que me dejan, igual el equivocado soy yo.      
 
 
 
Con todo o a decir verdad, en menuda encrucijada se encuentra la esposa de Cristo (sumida en una crisis comparable a la crisis arriana del siglo IV, o tal vez hasta más dramática que aquella), quien para mí pasa por ser el único salvador de la humanidad, el Hijo de Dios, el Señor de la historia, confesado lo anterior con todo respeto a una figura como Buda Sidharta, por ejemplo, que me parece un hombre de existencia muy noble, muy sabia, solo que un hombre más entre los hombres (varones y hembras).
 
 
 
9 de agosto, 2017. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.
"Como que lo suelen llamar Dr. José Galat"









A ustedes, bitácora tan acertadamente bautizada Como Vara de Almendro, les asiste la razón de la fe de la Iglesia frente a los cuatro largos años de pontificado de Francisco que oscilan, en palabras del argentino Dr. Antonio Caponnetto (apologeta católico, historiador, profesor, poeta y uno de los principales críticos en lengua española del pontificado bergogliano ), entre la impiedad, la herejía, el disparate y la blasfemia. Entonces, también el colombiano Dr. José Galat (profesor y rector universitario, académico, empresario, apologeta católico ya con 88 años a cuestas)  y todo su equipo de colaboradores, autores e investigadores del espacio Un café con Galat y del canal de televisión Teleamiga tienen igual razón: son fieles a la doctrina de la Iglesia expresada en las Sagradas Escrituras, la Tradición y el Magisterio.Image result for jose galat
 
 
 
Por consiguiente, un paso más: llevan razón también entonces otras bitácoras críticas con este pontificado bergogliano: Infovaticana, Wanderer, Nacionalismo Católico San Juan Bautista, Adelante la Fe, Denzinger-Bergoglio (alojado en la anterior citada), In Exspectatione… Hay más; que me perdonen sus responsables por no citarlas, para no hacer con su sola enumeración poco menos que un artículo.

Con el Dr. José Galat se alinean las Sagradas Escrituras, la Tradición y el Magisterio, frente a una jerarquía que parece estar apostatando de la de católica. ¡Como en el siglo IV, en plena etapa de la crisis arriana en la Iglesia, en que la casi totalidad de los obispos católicos, incluido el Papa y el Emperador, habían abrazado la herejía arriana, y la Iglesia fue salvada por el gran San Atanasio y un puñado de fieles a la fe católica verdadera! La Conferencia Episcopal Colombiana este pasado 25 de julio ha publicado una nota en que pretende hacernos creer que el Dr. José Galat no difunde verdadera doctrina católica en sus programas difundidos a través de Teleamiga y Un café con Galat, y al parecer incluso lo acaban de excomulgar, declarándolo además cismático por no seguir el magisterio de Francisco (al que el Dr. José Galat considera hereje, impostor, farsante y falso Papa), ¡cuando son estos pastores que se quieren en comunión con el papa Bergoglio los que no están enseñando la doctrina católica! E incluso ahora resulta que el P. Fortea, demonólogo de cierto prestigio que no ponderaré, desde Aciprensa (bitácora conocida por su papolatría) acusa al Dr. José Galat de superficial y de intentar desde la soberbia hacer daño a la Iglesia, sobre todo en la persona del papa Francisco.


A ver, P. Fortea, ricura teológica, ¿puedes decirnos a los que al parecer estamos a años luz de tu colosal sapiencia en qué no es católica la crítica del Dr. José Galat (y todo su equipo de colaboradores) al magisterio bergogliano? ¿Nos puedes decir en qué se equivocan el Dr. Antonio Caponnetto, Como Vara de Almendro, Wanderer, Infovaticana, In Exspectatione, Adelante la Fe, Denzinger-Bergoglio, Nacionalismo Católico San Juan Bautista, En Cristo y María y un largo etcétera de bitácoras críticas con el pontificado de Francisco?
 
 
 
Así las cosas, ¿dónde está la fe en esta Iglesia? Los burócratas, hipócritas y apóstatas eclesiásticos de la diócesis de Canarias que tanto desprecio han perpetrado contra algunos militantes católicos que conozco y con cuya amistad me honro, ¿dónde están que no dicen ni pío ante esta tragedia que sufre la Iglesia? Como perros mudos callan, y el que calla suele otorgar, y más en este tiempo de prueba en que hasta las piedras han de hablar... Y los seglares en su mayoría apóstatas que en lo profesional viven de la Iglesia (sanidad, servicios sociales, educación...), ¿dicen esta boca es mía ante lo que está cayendo? ¡Ni pío, puesto que primordialmente lo que les interesa es mantener su negocio, boquita callada, que así no entran moscas!



¿Encontrará fe el Hijo del Hombre a su vuelta a la Tierra? ¿Aún la Gran Apostasía que desolla viva a la Iglesia va a continuar horadando el ya muy deteriorado, desmantelado y demolido tejido eclesial? Los "acobardados y apoltronados" obispos católicos (honrosas excepciones aparte cuyo número solo Dios conoce) ¿van a dar por fin un paso hacia adelante para así ayudar a cambiar el sentido o rumbo al callejón sin salida al que parece haber llegado la Iglesia...? 
 
 
 
28 de julio, 2017. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.

jueves, 27 de julio de 2017

"¿Humanismo o deshumanización? Una perplejidad (o paradoja)"
 
 
 
 

No logro arrancar de mi mente una imagen escalofriante, espantosa. Advierto de su crudeza: se trata del cadáver de un niño peruano como de 11 años devorado por pirañas; el infortunado muchachito, por imprudencia o despiste del tipo que fuera se metió en una charca llena de esos voracísimos depredadores y, al minuto, cuando lograron sacarlo, era, literalmente, un esqueleto del que pendían harapos y una cabeza con ojos desorbitados, salidos de sus órbitas. La viva -pero ya muerta- imagen del horror.
 
 
 

Escenas de desesperación, el llanto inconsolable de algunos familiares y allegados... Dios mío, pienso en el dolor desgarrador y sin nombre y sin consuelo de su familia y resto de seres queridos; mejor: intento hacerme una idea de cuál pueda ser el sufrimiento de todos los íntimos del infortunado niñito peruano. Y al mismo tiempo repito para mis adentros el eco de una queja que es sabido que el poeta Juan Ramón Jiménez espetaba a Dios: Dios, si de Ti creemos que eres todo misericordia, justicia y bondad, ¿por qué permites el sufrimiento de los inocentes?, ¿por qué permites que mueran los niños? Al genial poeta andaluz, Premio Nobel de Literatura, tan neurasténico como crítico mordaz y exigente con la obra literaria ajena, desgarradoras dudas como la anterior lo fueron llevando al apartamiento progresivo de Dios, Cristo, la Iglesia, camino hacia su poesía esencial, desnuda, poesía pura, inmanente y panteísta...Image result for animalismo
 


Empero, mi asombro ahora mismo también es otro, o sea, que no acaba con la impresión que me sigue produciendo la espeluznante imagen que no logro borrar de mi mente. A saber: he compartido la noticia de la espantosa muerte de ese chico peruano con algunas personas animalistas y veganas (y por lo demás, ateas, relativistas, multiculturalistas, laicistas, adeptas al igualitarismo y a la inteligencia emocional, abortistas, feministas, homosexualistas y entusiastas de la ideología de género y de la antropología cultural) y, agárrense los machos, me confiesan que igual dolor les produce la muerte de ese niñito que la muerte de los pollos o de las vacas en los mataderos. Y uno incluso me asegura: "Me preocupa más que se asesinen (cursivas nuestras) focas que el que se practiquen abortos, pues los fetos humanos, al no tener desarrollo cerebral durante los primeros meses de gestación, ¿qué son?, no son personas. Mientras que una vaca siente, sufre y padece, y tiene inteligencia emocional..." 


 
Dito sea Dios, que decían nuestros antepasados canarios de extracción más humilde, ¿cómo puede ser esto?, ¿qué ha tenido que pasar para llegar adonde hemos llegado? Conozco animalistas que entierran a sus mascotas muertas, a quienes ellos (uso con total intencionalidad este pronombre personal tradicionalmente reservado por la gramática a las personas) consideran seres queridos fallecidos. Estos mismos animalistas que conozco insultan a los toreros llamándolos asesinos, machistas sexistas, sádicos, torturadores, criminales, o directamente les desean la muerte o la celebran cuando trágicamente ocurre. Están en contra de mantener gallinas incluso sueltas en un corral al menos para aprovechar sus huevos para el consumo humano, y lo están de aprovechar la nutritiva y dulce miel de las abejas e incluso de cultivar la afición por la colombofilia, la colombicultura y la canaricultura, ¡y de que en Lanzarote y en Gran Canaria aún haya recuas de dromedarios de la subespecie canaria para dar paseos a los turistas y curiosos por las dunas grancanarias y los paisajes volcánicos de la isla conejera! Y teorizan y teorizan como pretendidos expertos sobre el sufrimiento animal, sentando cátedra, cuando no queda claro, científicamente hablando hoy por hoy al menos, que el animal en verdad sufra, pues el sufrimiento podríamos definirlo como una cognición a partir de la experiencia del dolor, y este proceso mental y existencial y moral solo es posible gracias a una inteligencia racional, de la que carecen los animales.  



Me pregunto en voz alta si todo esto es el colmo de la necedad, la estupidez, la insensatez y la deshumanización, y aun es una como caricaturesca suerte de pensamiento Alicia, dicho a la manera del filósofo Gustavo Bueno, fallecido hace un par de años. Es decir, me planteo si toda esta movida no es sino mera antropía atrófica de un pensamiento que, en su deriva, luego de haber desplazado a Dios y al hombre del centro (el hombre como medida de todas las cosas, que es la base de cualquier código ético posible), deviene pensamiento débil que pretende, llevando al extremo la idea del igualitarismo social, la equiparación de todas las especies...

 
 
Mero pensamiento deshumanizador: igualar al hombre (varón y hembra, creado por Dios a su imagen y semejanza...) con el resto de especies animales, no es dignificar a los animales -que no pueden ser dignificados más que con el respeto a su animalidad-, es infravalorar al hombre situándolo a la altura de las bestias; vamos, es una pertinaz negación de la naturaleza humana. En una atmósfera social en la que lo que parece primar es la inversión de los valores morales y culturales de la tradición judeocristiana, el animalismo pretende exhibirse como un seudoideal de baja intensidad y de reemplazo de los grandes relatos  otorgadores de sentido: cristianismo, marxismo, anarquismo.



A mi modo tal vez algo torpe o miope de ver las cosas y los fenómenos, este sentimentalismo ternurista del movimiento animalista empeñado en tratar de imponer a todo quisque la concepción que equipare la dignidad de los animales a la  dignidad y digneidad (reconocido esto con la memoria nutriente del filósofo Xabier Xubiri muy presente o de fondo) del hombre, creado varón y hembra a imagen y semejanza de Dios, es fruto de este dogma de esta misma corriente de pensamiento: los animales merecen ser tratados con igual respeto al debido al hombre porque los animales sufren y sienten y gozan y padecen. No importa que Dios no los haya creado a su imagen y semejanza (aunque sí sean criaturas de Dios ciertamente, portadoras de un "soplo o ánima", como llegó a formular el santo papa Juan Pablo II), no importa que no estén llamados a heredar la vida eterna (los conceptos tradicionales de cielo, purgatorio, infierno...), no importa que carezcan de lenguaje articulado, no importa que no sean en verdad libres ni conscientes, no importa que no sientan sed de saberes, de infinito, de eternidad, de Dios, no importa que no sean sujetos de derechos ni deberes, no importa que no hayan desarrollado un pensamiento racional y simbólico; como sufren, se puede llegar a la monstruosidad de igualar el drama por la muerte del niño peruano devorado por las pirañas al también drama -según la sensibilidad animalista- de la muerte de pollos, corderos o vacas para el consumo humano.


 
Tampoco parece importarles el hecho innegable de la condición depredadora del hombre y su natural tendencia a ser omnívoro. Entonces, como consecuencia de todo este pensamiento animalista desontologizador y deshumanizador, y siempre con el telón de fondo del feminismo, el laicismo, el marxismo cultural, el ateísmo, el homosexualismo y demás ismos de la progresía y su flamante proyecto de ingeniería social de que se nutre el propio animalismo, se llega a los otros "excesos" del animalismo más militante. Por ejemplo, al de llamar asesinos a los toreros al tiempo que se justifica y legitima la práctica del aborto y del homosexualismo. O al extremo de considerar que en efecto no hay pecado, el concepto católico de pecado, pero que si lo hubiera, pecado sí sería cazar (caza menor, mayor, la que sea) o ir a pescar con caña a la orilla del mar, toda vez que en ambas prácticas lo que se da es "el asesinato innecesario de seres vivos inocentes", pero no sería pecado abortar ni sería pecado la homosexualidad.

 
 
Préstese atención a la manipulación del lenguaje: "asesinato" e "inocentes", tradicionalmente referidos al hombre, ahora usados con toda intención como términos o conceptos aplicados a los animales. O lo que es lo mismo: los animales pasan a ser sacralizados a base de antropomorfolizarlos: los animales tratados como si de personas se tratara. Y claro -volvemos como circularmente al principio de esta reflexión-, la conclusión a la que llegamos con todo este pensamiento que desdibuja a Dios para acabar desdibujando al hombre, es justamente  a esta monstruosidad ya referida: el drama y el dolor por la muerte de ese niño peruano devorado por pirañas son moralmente equiparables al drama y el dolor por el sacrificio (ya sabemos que los animalistas tienen tendencia a hablar de "asesinato de seres inocentes") de pollos, conejos, vacas, corderos, faisanes y gallinas para el consumo humano de carne. ¡Menuda mentecatada, como mínimo!
 
 
 
Repitamos: el colmo de la deshumanización. Desde luego, al menos para mí este estado de cosas resulta espeluznante. Entre otras razones, por esta: Europa es un continente secularizado, descristianizado, neopaganizado a tope, en el que la conciencia ciudadana colectiva parece estar anestesiada por el consumismo, el hedonismo, el materialismo injertado con un individualismo inmisericorde. Así las cosas entonces, ¿el movimiento animalista va a servir de aliento o acicate para que Europa por fin comience a despertar de su letargo nihilista y apóstata?


Huelga sentenciar que en absoluto: el animalismo no es más que una grotesca microutopía que trata de suplir, como toda ideología nacida del derrumbe de Dios y los grandes relatos (cristianismo, socialismo marxista y anarquismo) ese vacío de Dios imperante en las modernas sociedades secularizadas. O dicho de manera más gráfica y aun coloquial: a falta del agua buena con que calmar la sed de Dios, el refresco de cola sucedáneo que suponen los animalismos, feminismos y resto de ismos de turno y de reemplazo. Como que ya lo advirtió el incomparable Chesterton: "Cuando el hombre deja de creer en Dios, pasa a creer en cualquier cosa". 
 
 
 
27 de julio, 2017. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.