jueves, 17 de mayo de 2018

"Una doble de frivolidad, por favor"
 
 
 

Patética falta de respeto a ciertos signos externos, ornamentos litúrgicos e incluso a sacramentales de la Iglesia -y de paso a la fe de los católicos, claro, que es muy probablemente de lo que se trata-, propio todo de una cultura ya pasada de rosca laicista; y más que blasfema, aunque también, yo diría que ramplona y superficial. Ahora ha tenido lugar en Nueva York un irreverente pase de modelos, pero pasado mañana habrá otro en Madrid, y dentro de una semana un tercero en cualquier otra ciudad de este Occidente desnortado, descristianizado.Resultado de imagen de les luthiers frases
 
 
O sea, sin tragedia, sin drama. Porque cuando nada menos que ese filósofo a un bigote pegado llamado F. Nietzsche proclamaba la muerte de Dios, la proclamaba para que asumiéramos las consecuencias con todo lo que el deicidio implicaba de seriedad y “gravedad” en el proyecto de construir un mundo sin Dios.Resultado de imagen de les luthiers frases
 
 
Pero es más: es que hay formas y formas de ejercer de agnósticos, ateos, librepensadores y hasta de anticlericales (el genial e inigualable grupo argentino Les Luthiers son esto último, a mi juicio o gusto, pero ejercen su anticlericalismo con "buen gusto, con fineza, hasta con respeto", si me apuran, sin perder las maneras, las buenas mañas, el fino humor que, en expresión y deseo del filósofo Xabier Sádaba, "nos hace más buena la vida buena"). Considero asimismo el ejemplo de vida y magisterio filosófico del ateo “católico” Gustavo Bueno, fallecido no hace tanto, tal vez el filósofo español más importante de los últimos 50 años, o siquiera uno de los más señeros. O a alguien como el argentino Jorge Luis Borges. Borges tiene escritos en poesía y prosa críticos con la dogmática cristiana, Borges admiraba al viejo A. Schopenhauer (sin duda uno de los filósofos padre de la postmodernidad a través de su crítica a los fundamentos gnoseológicos de la cultura occidental judeocristiana, crítico radical del cristianismo, inspirador incluso en la distancia del moderno animalismo), pero hoy sabemos que el mismísimo Borges, que desde luego no iba a misa, firmó una petición enviada al papa Pablo VI petitoria de no suprimir la misa en rito tridentino a finales de los sesenta. Esa misiva la firmaba también una escritora como Agatha Christi.Resultado de imagen de les luthiers frases
 
 
Total, de qué extrañarse, si nuestro tiempo es irremediablemente superficial, nihilista (sin tragedia vital), decadente, vano: un pensamiento líquido y débil parece inundarlo todo.
 
 
18 de mayo, 2018. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, bloguero, escritor, militante social.

martes, 15 de mayo de 2018

 "Al igual que decíamos ayer..." 

 
 
 
Es indudable que para la Iglesia católica, apostólica y romana el aborto no tiene justificación posible, en ningún caso, bajo ninguna condición, frente a ninguna circunstancia eximente.
 
 
Aunque el Evangelio obviamente no condena el aborto ni el infanticidio con expresiones preceptivas y directas del tipo -permítaseme ser así de gráfico-, "los cristianos no deben abortar", "el infanticidio que se practica bajo los dominios del Imperio de Roma no debe ser practicado por los cristianos", y otras similares, toda la Sagrada Escritura es una afirmación (bien que paulatina, creciente, progresiva...), del derecho a la vida de toda persona, especialmente la del inocente, singularidad o fundamento que, empero, no quita que en efecto no pocas páginas sangrientas (cruentas batallas del primitivo Israel contra otros pueblos, prescripciones sobre sanciones a conductas humanas consideradas punibles desde la perspectiva de la ley del talión u ojo por ojo, diente por diente...).
 
 
Asimismo, el Catecismo de la Iglesia condena el aborto. Y antes, la Gaudium et Spes del Concilio Vaticano II. Y ni preciso recordar que antes de este documento conciliar magnífico y a lo largo y ancho de dos mil años, también se ha condenado, desde el escrito paleocristiano llamado Didajé hasta nuestros días.
 
 
 
Sin embargo, a mí a pesar de ser así la doctrina de la Iglesia me sigue surgiendo una duda, una perplejidad, a saber, si precisamente la Revelación exhorta en su quinto mandamiento con el no matarás, ¿por qué sucede con cierta frecuencia que los obispos católicos condenan siempre y sin excepción el aborto (aunque aborte una mujer de Centroamérica, pongamos, madre ya de diez hijos de cuatro padres diferentes, sumida en la pobreza, en la miseria incluso), y lo condenan con tanta indudable claridad que yo no discuto pues estoy convencidamente en contra del aborto aunque tal convicción mía me lleve a ser perseguido o marginado por la progresía al uso, y empero no parecen ni condenar tanto ni con tanta fuerza a dictadores asesinos, acusados de crímenes contra la humanidad (secuestros, torturas, desapariciones, ajusticiamientos...), por lo general militares muy de derechas y muy conservadores?Resultado de imagen de general   videla
 
 
 
Hace años dieron la vuelta al mundo unas imágenes que mostraban al mismísimo Juan Pablo II dando la comunión a Augusto Pinochet, nada menos que al dictador chileno acusado y juzgado por crímenes contra la humanidad: responsable de secuestros, torturas e innumerables desapariciones(los famosos vuelos de avión desde los que se dejaban caer, ya sé, a comunistas, a izquierdistas más o menos librepensadores y ateos...).
 
 
¿Sabía el vicario de Cristo que estaba dando la comunión a un señor que las izquierdas acusan de "despiadado y sanguinario asesino y que además jamás pidió en público perdón por sus crímenes"? En este sentido, ¿por qué se puede excomulgar por abortar a una pobre mujer del Tercer Mundo que, supongamos, madre ya con apenas cuarenta años de ocho o diez niños de tres o cuatro padres distintos y que vive sumida en la miseria, y no se excomulga ni se ha excomulgado (ha habido muchos: Somoza en Nicaragua, Pinochet en Chile, Videla en Argentina; innúmeros militares fascistas de alta gradación y sobradamente conocidos por sus crímenes) a dicatadorzuelos sanguinarios responsables de cientos y miles de asesinatos, secuestros, vejaciones, torturas...?
 
 
Es indudable que el aborto es matar una vida humana, que no obstante se debe llamar embrión o feto, no niño o niña. Sin embargo, a mí al menos, que soy contrario al aborto provocado, me cuesta horrores entender que una pobre madre indígena del Tercer Mundo ya con diez hijos y con apenas cuarenta años y con una vivienda penosa y sin el apoyo de un padre y esposo como Dios manda (y que la Iglesia, que es madre, desea como parte integrante de una familia), pueda ser excomulgada o sancionada con cualquier otra pena canónica, mientras que para tantos dictadores, de derechas y aun católicos, no solo no hubo excomunión sino hasta acompañamiento espiritual, santos óleos, comunión de manos de altos jerarcas de la Iglesia, paseos bajo palio, nacionalcatolicismo, vía libre para perseguir a rojos, disidentes, comunistas, masones y demás izquierdistas...
 
 
Postdata: claro que conozco a estas alturas de mi vida que los dictadores de izquierdas han sido incomparablemente más criminales y hasta genocidas que los de derechas, pero vamos, ni punto de comparación posible. Hasta el extremo de que esta es una de las razones de mi alejamiento de la progresía más o menos filomarxista. Sin embargo, reconozco aunque sea para mis adentros que hace diez años yo era más progre que hoy día; así, se nota, me parece, en mi reflexión precedente (datada en 17/11/2009) a esta postdata presente (hoy es 16/05/2018) un como querer cargar las tintas en la denuncia de los dictadores de derechas, una rabia contra ellos nacida de mis simpatías izquierdistas de entonces.


Y asimismo, no tuve a bien matizar el comentario vertido sobre una actuación o actitud del papa Juan Pablo II, cuando lo cierto es que hoy día mi postura más bien es la de tratar de reivindicar el magisterio del Papa polaco más allá de las condenas a su persona (a su magisterio, a su fidelidad a Cristo y a su Iglesia...) procedentes del progresismo y del integrismo dizque católicos. De manera que en la actualidad, desencantado de los cantos de sirena, hipocresías, doble vida y traiciones a la causa de los pobres provenientes de la izquierda al uso (política, sindical, cultural...), no es que haya pasado a militar en los partidos de derechas, en los que nunca milité, sino que más bien o sobre todo voy por la vida como militante católico deseoso de fidelidad a la Sagrada Escritura, la Tradición y el Magisterio (los tres lugares teológicos fundantes de la fe católica, además inseparables para un católico) y asimismo convencido de mis ansias de dialogar con el mundo recogiendo lo bueno, noble, justo, positivo, creativo, humano, loable y verdadero que uno se va encontrando por esos mundos de Dios: desde la poesía de León Felipe hasta el pacifismo anarcocristiano de León Tolstoi, desde la no violencia activa de Mahatma Gandhi hasta la música de Pink Floyd, desde la canción de autor de los incombustibles -a Dios gracias- Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Joan Manuel Serrat hasta la música clásica del siglo XIX, desde la lucha por los derechos civiles capitaneada por Martin Luther King hasta la literatura de Jorge Luis Borges...Resultado de imagen de silvio   rodriguez
 
 
 
Entonces, así las cosas, vaya por delante este comentario escrito hace casi 10 años, el primero de una serie de alrededor de 150 que acabo de rescatar estos días provenientes de mi labor de forista aspirante a apologeta de la fe católica. En la actualidad, mantengo un blog iniciado en diciembre de 2012 en el que ya sumo algo más de 800 entradas salidas todas de mi avellanado cerebro, si contamos con las citadas 150 aproximadamente que acabo de copiar-pegar para irlas trabajando, esta la primera, juntamente con otras breves o no tan breves reflexiones que me vayan visitando en mi día a día de bloguero y de inevitablemente modesto apologeta de la fe católica.
 
 
Comentarios firmados a veces con mi nombre y casi siempre con seudónimos como Félix Floreal, Benjamín Perceval, Agustín Mínimo Expósito, Tomás de las Naves, Teófilo Liberto, Aníbal de la Cruz, Sergio Méndez, Azarías, Nehemías Kanariensis, Arístides Moreno del Real, Faycán Real del Sur, Hilario Canario, Doramas Romero del Camino, José Concepción de las Rosas, Ángel del Monte, Anselmo Montesdeoca... Subidos a bitácoras de información-formación católicas a las que agradezco la oportunidad de haberme posibilitado el irme curtiendo en iniciales batallas en pro del único blasón de la apologética católica, y también a bitácoras de información general y literarias y aun a algunas de inspiración laicista y marxista, no raramente descubrí en el fragor del hilo de discusiones mantenidas en las antedichas bitácoras, cómo algunos foristas usaban esos mismos alias o apodos míos con la intención, supongo, de tratar de suplantar mi identidad, de hacer burla de mis ocurrencias de forista, o sabe Dios con qué otra intención.
 
 
 
16 de mayo, 2018. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.
 
 
   
 
"Los secularistas siempre andan diciendo"



El diecinueve de febrero del año dos mil diez, mi menda lerenda, bajo el seudónimo de Tomás de las Naves, discurrió: 

 
 
Esta tarde, en una publicación digital concitadora de la concurrencia, mayoritaria o principalmente, de los llamados católicos progresistas, juntamente con agnósticos, ateos y anticlericales viscerales, he leído que una forista plantea, muy reivindicativamente además, que el versículo Mt 18, 18 ("Yo les digo: 'Todo lo que aten en la tierra, el Cielo lo tendrá por atado, y todo lo que desaten en la tierra, el Cielo lo tendrá por desatado'") en verdad no es la encomendación del Señor a los Apóstoles -y en línea sucesora con ellos, los papas y obispos- del cometido de confirmar en la fe a los creyentes cristianos todos, sino que en realidad es una exhortación a que sea la comunidad toda la que exhorte en la fe a los hermanos en la misma fe.Resultado de imagen de gianna beretta molla

 
De piedra se queda uno, la verdad. Y eso que yo me considero vocacionado al comunitarismo, la democracia, la participación, los movimientos sociales... Pero creo que todo tiene un límite, y ese límite son los contornos que creemos precisos de la verdad, más allá del relativismo o de la opinionitis, tendencia esta, la opinionitis, casi enfermedad, a menudo enemiga de la verdad sólida y contrastada, autorizadamente confirmada.Resultado de imagen de gianna beretta molla

 
Pero claro, si la cosa llega hasta este nivel, a mí al menos no me extraña que desde dentro mismo de la Iglesia católica, algunas propuestas de moral sexual sean completamente parecidas a las que podría plantear y defender el PSOE, pongamos -y que de hecho defiende, todo sea dicho-, y bastante menos parecidas a las que plantearía alguien como, qué sé yo, santa Gianna Beretta Moya, pongamos.

 
Con todo, me gustaría proponer que los defensores de la legitimidad moral de las relaciones homosexuales, que tan belicosamente presentes se hacen en la bitácora de marras, explicaran, Biblia en mano (y Tradición y Magisterio muy presentes en el debate y en la investigación), capítulo a capítulo y versículo a versículo, cómo es que ahora esos milenarios textos que hasta hace nada al parecer decían "Diego" (es decir, condenaban la práctica de la homosexualidad: pecado nefando, sodomítico, contranatura...), ahora afirman "digo" (esto es, legitiman la práctica de la homosexualidad).

 
Además, tendrían que rastrear textos patrísticos, a la búsqueda y captura de documentos de los Santos Padres justificadores de la sexualidad homosexual. Y dar la voz a los santos y santas, a ver qué dijeron los tales, y qué dirían hoy.

 
 
Y al final de todo el periplo investigador o de documentación, ya hablamos.

 
 
21/05/2018. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, bloguero, escritor, militante social. 
"A pesar de todos los reclamos del laicismo"




¡Viva la libertad de expresión, la pluralidad de planteamientos, de dones y carismas, de caminos espirituales, de talentos con los que arrimar el hombro para la construcción del Reino de Dios y su justicia...!

 
 
Sin embargo, la verdad es la verdad, aunque la diga la Iglesia y la pretenda negar el secularismo progre que -lo señalo sin ánimo ni oportunidad alguna aquí y ahora de polemizar-, cierto que se ha ido colando en el seno de la Iglesia misma. Se lo he escuchado decir a muchos católicos ilustres; en España, por ejemplo, a ese místico en la acción que se llamó Marcelino Legido: "El mundanismo se ha acabado colando en la Iglesia hasta su mismísima cocina, hasta el cenáculo".Resultado de imagen de homosexualismo

 
 
Es verdad, es verdad aunque nos duela -a mí el primero, conste, que soy pecador como todo hijo de vecino-. Por ejemplo, este texto precioso del cristianismo primitivo titulado El pastor de Hermas ya señala la necesidad de la confesión de los pecados; solo que en verdad, ese texto de los orígenes del cristianismo no inventa la confesión, que tiene suficiente base escriturística como para echar por tierra las inconsistentes acusaciones contra ese sacramento provenientes de los hermanos protestantes, y sí más bien exhorta al cumplimiento de algo que es sustancial a la vivencia del misterio de la fe cristiana.Resultado de imagen de homosexualismo

 
 
Lo mismo sucede con la homosexualidad. Hay una relativa abundancia de textos patrísticos en que se condena la práctica de la homosexualidad, de modo que, seamos serios, oponerse a toda esta tradición, que es un lugar teológico fundamente absolutamente imprescindible (en términos de fe, conste, no en términos de ciencia estrictamente hablando, de suerte que los Santos Padres ni eran ni tenían que ser científicos sensu estricto), es mucho pedir.Resultado de imagen de homosexualismo

 
 
Con todo, yo lo que propondría es que, dado que la condena de la práctica de la homosexualidad está muy clara en toda la Sagrada Escritura, lo que toca es poner el acento en un reto, o que lo parece al menos, a saber, contrarrestar los argumentos con que muchos defensores de la homosexualidad hablan de que la Iglesia y demás detractores no católicos de la sexualidad homosexual carecen de razón al condenar la homosexualidad activa como práctica antinatural, toda vez que el tradicional concepto de ley natural ha de revisarse a fin de depurarlo de contagios espurios excesivamente biologicistas y morales, según argumentan.Resultado de imagen de homosexualismo

 
 
Para mí, al menos hasta la fecha -y mientras no se me demuestre lo contrario con argumentos revisionistas más sólidos-, me parece todo ello una simple coartada para meter la baza de la homosexualidad activa o sexualidad homosexual.


Alberto de Luis el 18/02/10 a las 12:43 PM; el 20 del 5 de 2018, Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social. 
teófilo liberto


He de aclarar que aunque no toca el asunto central del “post” que aquí nos convoca de lo que me ocuparé, sí que se refiere mi comentario a la natalidad y a la visión de la sexualidad a la que nos exhorta la Iglesia católica, apostólica y romana (esto es, la ICAR; he descubierto que, por motivos de economía del lenguaje, ICAR no es una denominación despectativa hacia la Iglesia cuya cabeza es el Papa),de modo qu considero por ello que entra plenamente en este sitio mi colaboración.
Así que veamos. Informan algunos medios de comunicación en Internet que una reciente encuesta revela que en la no hace mucho muy católica Bélgica (debe ser de los pocos países del mundo que cuentan con un rey de los tiempos modernos, el llorado Balduino, actualmente en proceso de beatificación), apenas un 1% de los fieles católicos belgas se confiesa plenamente en comunión con la doctrina moral de la ICAR (rechazo del aborto, la anticoncepción, la eutanasia, el divorcio…). De modo que no hace falta devanarse lo sesos para llegar a la pronta conclusión de que algo absolutamente similar debe estar ocurriendo con los fieles católicos de España, de Francia, de Italia…; en definitiva y por no irnos más lejos, de Europa entera: losfrutos e se cosechan de la descristianización, la secularización, el descrédito en el que sigue cayendo la ICAR, comoen caída picada y sin frenos, por culpas ajenas y aun propias.
Los obispos católicos deben ser plenamente conscientes de la situación que reina, que impera, y me supongo creo que bien que debe preocuparles. Que debe preocuparles por más que haya teólogos moralistas más o menos críticos empeñados en afirmar que no tiene fundamento sostener -hipótesis de trabajo-, como al parecer en algún momento de sudesarrollo ha sostenido la teología moral del Magisterio, que la anticoncepción es mala, ilegítima e inmoral (contraria al plan de Dios sobre la sexualida humana), porque cierra el acto sexual a la transmisión de la vida, puesto que, incluso en una pareja decidida a usar solo de los métodos naturales y abierta generosamente a traer hijos a este mundo, la mayoría de los actos sexuales entre los esposos son infecundos.
De manera que argumentar que los actos sexuales contraceptivos son inmorales por no estar abiertos a la vida, por sí solo es un argumento insuficiente. Habría que echar mano, reconocen esos teólogos críticos, de otro argumento, a saber, son ilegítimos porque interfieren el proceso biológico normal creado por Dios para la transmisión de la vida humana, utilizado medos químicos o físicos (toda clase de métodos anticonceptivos) para evitar la concepción.
El argumento anterior parece más sólido; incluso quen estas líneas escribe se siente más cerca de él que de ningún otro, si bien tiene sus dudas, sus perplejidades quie estas líneas escribe. Porque por ejemplo -trataré de exponer una de ellas-, también consecuencia de las leyes y mecanismos regidores de la naturaleza creada por Dios son los terremotos, erupciones volcánicas y demás, ocasionadores de cientos de miles de víctimas. Y resulta que la ICAR no ve mal en absoluto que el hombre actúe, gracias a los avances técnicos, sobre esos accidentes naturales, que puden llegar a ser mortal y terriblemente devastadores, como acabamos de comprobar en el reciente terremoto de Haití. La Iglesia acepta como un bien que se actúe, con el apoyo de los avances técnicos y científicos de que se dispone actualmente, para evitar que muera miles de personas, pero mantiene su prohibición sobre los métodos contracptivos porque resulta que los tales interfieren indebidamente en el orden fisiológico y a la vez moral creado por Dios para el marco de la vivencia del amor.
Pero insisto: aunque sea con muchas dificultades, quien estas líneas escribe está en contra del aborto, del divorcio, de la contracepción… Sólo que a continuación no puedo silenciar un asuntillo que a mí me sucedió hace algunos años con representantes de la Iglesia católica.
Repito que aunque mi fe y mi fidelidad doctrinal no pasan hoy día por su mejor momento, sigo estando en comunión con la doctrina de la Iglesia, sobre todo en cuestiones de teología moral, casi al 100%. Desde luego, inmensamnte más que la mayoría de los profesores y profesoras que imparten Religión católica en la enseñanza pública; inmensament más que la gran mayoría de los docentes profesionales que imparten docencia en los centros educativos católicos, privados o concertados. Reconozco que la mía es una afirmación povocativa, extraña y desconcertante. Pero como estoy seguro de hacerla, la hago.
Pues bien, adonde quería llegar: hace algunos años, luego de mi salida de un seminario diocesano que no diré, y luego de haber renunciado previamente por ingenuo, idealista, romántico e imprudente a una plaza de trabajo bastante segura que yo tenía, viéndome sin un céntimo y sin trabajo me dediqué durante varios años a pedir ayuda a gentes de Iglesia (religiosas, responsables de colegios, sacerdotes, obras asistenciales, al obispo incluso..). Absoluamente nadie me tendió una mano samaritana, de manera que en la actualidad, aún no normalizada mi situación profesional y económica por causa de esa “renuncia” de hace y por la gravedad de la crisis por la que atraviesa España, aún las paso canutas mientras compruebo, un día sí y otro también, cómo y cuál es el perfil medio del profesor o profesora de Relgión católica en la enseñanza pública; o cómo y cuál es el perfil medio del docente contratado en la enseñanza católica concertada o privada…
Y confieso que me entra, como subrepticiamente, una tristeza tan gigantesca, un pesar tan enorme. Sienten incluso ganas de mandar al carajo a tanto obispo que amenaza con el castigo eterno a las mujeres que abortan o que utilizan el DIU, e tanto a un tipo como yo ni se dignó contestar, el obispode turno al que acudí, pidiéndole ayuda en un momento chunguísimo de mi vida.
Qué hipocresía. Qué cinismo.



atrio
Comentario de aníbal de la cruz

Hay que estar obtusamente ciego para no percatarse -o no querer percatarse, por aquello de que no hay peor ciego que el que no desea ver- de que existen múltiples modelos de familia en las sociedades de principios del siglo XXI, aun dentro de un mismo modelo: matrimonios o parejas heterosexuales casados por lo civil; matrimonios casados por la Iglesia por pura tradición, sin fe católica maduramente asumida (la mayoría, cada vez más decreciente), y matrimonios casados por la Iglesia que, con temor y temblor, con aciertos y errores, tratan de vivir la fe; múltiples tipos de convivencia como parejas de hecho, con mayor o menor implicación convivencial...
Cualquier acercamiento sociológico al respecto resultaría palmario. Pero es que además los paleontólogos y los paleoantropólogos han concluido, desde hace lustros, que las investigaciones sobre los orígenes del hombre demuestran que en esos estadios primigenios de hominación las formas de emparejamiento humano también fueron lo que podríamos denominar diversas, inestables, variantes, disímiles: prácticas más o menos comunales, poligamia, poliandria...
Naturalmente, desde una perspectiva excluyentemente católica es consecuente plantear que existe un único modelo posible, válido y mejor, el de la familia formada por la unión amorosa, fiel, fecunda y estable entre un hombre y una mujer. Es más, en principio ese es precisamente el modelo que yo prefiero, sólo que Dios me libre de creerlo de manera excluyente y sobre todo infundada superior, siempre y en todo lugar, a los demás, puesto que mi propia experiencia empírica (la observación cotidiana de la realidad) me informa de que no pocos matrimonios perfectamente constituidos a la luz de la bendición sacramental eclesial distan mucho de ser idílicos, auténticos, plenos, amorosos, en tanto, admito que un tanto "sorprendentemente", por haber hay parejas unidas sin contrato alguno en las que muy claramente se manifiestan más signos de autenticidad y de amor.
Considero que una actitud de tolerancia elemental es primero analizar lo que hay, lo que se ve, desde la aplicación del viejo método apostólico del ver, juzgar y actuar.


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EFG


No puedo negar, por supuesto, que haya otras ideas al respecto de la familia que la que yo puedo mantener. Sin embargo, yo mantendo la mía.

Por supuesto, también, que hay familias católicas que no son ejemplo de familia. Sin embargo, eso no obsta para que yo pueda decir que la familia, digamos, cristiana, es el modelo que más conviene seguir, no son dejar de reconocer que, para otras religiones, el mejor modelo es el suyo...

01/02/10 10:16 AM
Comentario de luis alberto henríquez lorenzo

Como ya se me ha llamado de nuevo la atención por la largura de mis comentarios, intentaré en este serbreve, o más breve; de no conseguirlo, ruego disculpas una vez más.
Desde el fondo de mi interior, desde el sagrario de mi conciencia, siento que estoy en contra del aborto: me sigue pareciendo un acto de tremenda violencia contra la vida del nasciturus y de la madre misma el aborto provocado. Sin embargo, no llamaría niños o niñas a esas criaturas, las llamaría embriones, fetos, o como se quiera, que es lo propio. Da igual que sea así, pues ello tampoco justificaría el acabar con sus vidas.
Por otro lado, es meridianamente obvio que mayoritariamente es la derecha política y social la que defiende la vida del nasciturus. En eso insisten mucho las críticas de la progresía. Sin embargo, dos cosas: elque sea así, una defensa "numantina" de la derecha, no deslegitima la plena razón de ser de esa lucha; y dos, lo que más bien revela es que en grandísima medida la progresía es ajena a un verdadero pensamiento de izquierdas, éticamente liberador, pues no en vano la razón de ser de la izquierda debería ser la defensa de la vida del débil, del empobrecido, del marginado.
Por otra parte, la progresía no ha dicho ni pío -ni lo dirá: no le interesa en absoluto hacerse eco de ello- sobre que determinados grupos de izquierdas, minoritarios pero reales, se vienen manifestando desde hace años, lustros, contrarios al aborto. Esos grupos católicos son en general inmensamente más solidarios y militantes que los grupos de la progresía, que en general no pasan de movidas como Pobreza Cero y Objetivos del Milenio, plataformas y movidasque aglutinan, a la vez que a muchas personas generosas y bienintencionadas, a aprovechados politiqueros (Pedro Zerolo, Leire Pajín y compañía) que militan en partidos políticos que contribuyen directamente al aumento de la desigualdad Norte-Sur. Y como para buen entendedor no hacen falta... En fin, que ya se sabe a qué partidos y sindicatos queremos referirnos.
LUIS ALBERTO HENRÍQUEZ LORENZO.

28/10/09 6:00 PM
 
 
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Comentario de luis alberto henríquez lorenzo

Creo que entiendo que puede haber personas a las que les moleste el ver crucifijos en los lugares públicos. Sus razones tendrán, más lúcidas o menos, más respetables o menos. Me quiero suponer que si les molestan las cruces ocrucifijos en los lugares públicos, ni de broma o coña entrarán a una iglesia...
En cualquier caso,creo que el conflicto está alcanzando unas proporciones desproporcionadas: podría aceptarse que en nombre del laicismo en efecto se acabase por quitar la mayoría de crucifijos y signos religiosos cristianos (en general, católicos, para ser más precisos) de los lugares públicos,por tanto no confesionales; sin embargo, pretender quitarlos todo, borrarlos absolutamente del mapa de calles, museos, organismos públicos,etcétera, a mí me parece, con todo respeto y sin ánimo de ofender a nadie, me parece una pasada, una exageración; en definitiva, ahora sí una artimaña de laicismo belicoso y excluyente.
Así que en efecto: cierto que las "cruces, crucifijos y procesiones y demás signos religiosos cristianos mejor llevarlos por dentro,en el interior de cada fiel creyente", sólo que pretender arrasar con todo vestigio de esos signos visibles me parece, insisto, un deseo de agresión, una coartada o estrategia propia de mentalidades que quieren hacer tabla rasa de una identidad cristiana que se ha hecho carne, concreción, cultura.
LUIS ALBERTO HENRIQUEZ LORENZO.

09/11/09 2:51 AM
 
 
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jonás díaz ramos V


Desconocedores que somos de las obras principales de Andrés Torres Queiruga, nos reservamos nuestra opinión sobre la ortodoxia o heterodoxia de su pensamiento; ni siquiera habiendo leído un puñado de artículos del reputado pensador cristiano gallego, consideramos que nuestra opinión al respecto vaya a ser equilibrada, lúcida, acertada.

Sin embargo, lo que nos preocupa es que el gesto del obispo vasco Iceta, prohibiendo a Torres Queiruga finalmente ofrecer la conferencia en el Instituto de Pastoral Diocesano, puede poner de relieve tres “vicios o pecados” muy comunes entre los obispos católicos, a saber, el autoritarismo, la hipocresía y el conservadurismo (social, cultural y hasta político y económico).

No estamos afirmando que el joven obispo Iceta haya sido autoritario, no; puede que no lo haya sido, que haya actuado con conciencia libre, limpia, serena, evangélica… Lo que tratamos de afirmar es que incluso aunque su actuación con respecto a Torres Queiruga haya sido acertada y justa, inevitablemente recuerda otras muchas actitudes y actuaciones episcopales católicas que sí son tremendamente autoritarias, hipócritas y conservadoras.

Todos somos pecadores, ciertamente -de tan cierto que es, ni que reconocer esto tendríamos-, pero insistimos: esos tres vicios o pecados típicamente episcopales siguen estando muy presentes en la Iglesia católica. Siendo así las cosas, nos cuesta creer que muchos fieles católicos desencantados con la Iglesia -a menudo, alejados de la práctica sacramental, etcétera- vayan a comenzar a sentirse interesados por vivir la fe en el seno de una institución que no les atrae; mejor dicho, muchos de cuyos pastores no atraen en modo alguno y sí todo lo contrario, repelen más bien.

Cierto que el encuentro del creyente, del buscador de la verdad y de caminos de sentido para su vida, es con Cristo. Pero no es menos cierto que una vez acontecido ese encuentro, el encontrarse con una comunidad cristiana de referencia más o menos evangélica y más o menos autoritaria, más o menos acogedora o más o menos hipócrita, más o menos militante o más o menos burocratizante, puede ser determinante a la hora de la maduración personal en la fe.

Y sin embargo no nos parece a quienes escribimos esta reflexión, como hijos de la Iglesia que nos creemos,  que se estén haciendo muchos esfuerzos por parte de los jerarcas católicos por presentar al mundo, tan descreído hoy día, un rostro de la Iglesia samaritano, servicial, evangélico: “Iglesia vestida solamente de Evangelio y de sandalia”, en bella expresión poética de Pedro Casaldáliga. En la Iglesia católica actual, vuelven a estar de rabiosa actualidad los adalides de la misa tridentina, en la que casi siempre los obispos celebrantes se revisten con ornamentos litúrgicos magníficos, en todo su esplendor, y hasta con guantes, en claro signo de segregación con relación a los seglares. Aunque a decir verdad, nada tengo contra los fieles católicos deseosos de celebrar la Eucaristía según ese rito, solo que suelen ser los partidarios de ese rito tridentino muy intransigentes con respecto a quienes desean seguir celebrando la Eucaristía en un tipo de celebraciones menos “solemnes”, más comunitarias, más expresadoras de la igualdad radical de todos y todas en Cristo.

Así al menos es como lo vemos nosotros. 


atrio
Comentario de sergio méndez
Recientemente he hablado de este asunto de la homosexualidad con una profesora universitaria de Filosofía, feminista además. Me ha dicho ella dos cosas llamativas: el concepto de ley natural ha sido revisado en las últimas décadas, por investigadores que llegan a conclusiones distintas a las que sigue manteniendo la Iglesia católica sobre la ley natural; el comportamiento homosexual ha sido comprobado y documentado por la investigación y la literatura científicas en cientos de especies animales, en algunas de las cuales es extremadamente común.
Puede que todo lo anteriormente presentado por mí sea erróneo, falso, inconvenientemente jurídico o científicamente infundado, sólo que innúmeras tendencias sociales y asociaciones diversas homosexualistas no van a cejar en su empeño de "normalizar" las conductas homosexuales, más allá o más acá de las posiciones doctrinales de la Iglesia católica, que está, por lo demás, en todo su derecho a reivindicar ser escuchada.
22/12/09 12:42 PM

Yo al plato lo llamo plato, a la taza,taza, y a la silla,silla. Así no me confundo cuando pido lo que quiero y se me dá lo que pido. El matrimonio es la unión de un hombre con una mujer, a las otras uniones tendrán que ponerles nombre, pero que no me digan que es lo mismo hombe-mujer, hombre-hombre, mujer-mujer.
Creo también que por naturaleza, el hombre está pensado y hecho para unirse a una mujer y viceversa. Y no quiero especificar como se lo montan los homosexuales, porque de natural no tiene nada.
22/12/09 5:35 PM

Comentario de museros
Hay que ver lo raro que hablan los obispos de fuera de España, oye...
22/12/09 5:50 PM

Comentario de sergio méndez
Para usted, Almudena, puede que sea así, no lo discuto en modo alguno. Sin embargo, por mucho que a usted le parezca antinatural y hasta asqueroso el amor homosexual, lo cierto es que hay millones de personas en este mundo a las que no, entre esos millones de personas miles de homosexuales.
Cabe sostener que no debiera ser así, de acuerdo, eso por sí solo es legítimo;sin embargo, el hecho obvio es que la realidad personal y colectiva no es esa. Antes de Cristo -no lo olvidemos- la homosexualidad estaba ampliamente admitida entre los griegos; en menor medida, aunque creo que también, entre los romanos, y no digamos en algunas civilizaciones "paganas" ajenas al judaísmo. Esos son los hechos. Más allá de la repulsión que puedan o no causar los actos homosexsuales estrictamente genitales.
Por último, de memoria puedo citar a tres o cuatro eminentes teólogos moralistas para los cuales no es tan perversa ni asquerosa la práctica homosexual: Benjamín Forcano, José Vico Peinado, Juan Masiá, Xavier Pikaza.
22/12/09 6:37 PM

Comentario de jose de maria
Contra quienes dicen que la Biblia no condena la homosexualidad.
1. "No te echarás con varón como con mujer, es abominación" (Lv 18:22).
2. "Si alguno se juntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos, sobre ellos será su sangre" (Lv 20:13).
3. "¿No sabéis acaso que los injustos no heredarán el Reino de Dios? ¡No os engañéis! Ni los impuros, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los ultrajadores, ni los rapaces heredarán el Reino de Dios" (1 Corintios 6, 9-10).
4. "Teniendo bien presente que la ley no ha sido instituida para el justo, sino para los prevaricadores y rebeldes, para los impíos y pecadores, para los irreligiosos y profanadores, para los parricidas y matricidas, para los asesinos, los adúlteros, homosexuales, traficantes de seres humanos, mentirosos, perjuros y para todo lo que se opone a la sana doctrina, según el Evangelio de la gloria de Dios bienaventurado, que se me ha confiado" (1 Timoteo 1, 9-11).
La primera página de la Biblia, en Génesis 1:27, nos enseña que Dios creó al ser humano "macho y hembra", o sea hombre y mujer, no homosexual o lesbiana.
En este mismo libro sagrado, la Palabra de Dios también nos habla de la unión matrimonial entre el hombre y la mujer "en una sola carne" (Gn 2:24) y abierta a la vida (Gn 1:28).
La homosexualidad no lleva a cabo ninguno de estos dos valores inherentes a la sexualidad humana, tal y como Dios la creó: la unión heterosexual en el matrimonio y la procreación. A la luz de esta visión del hombre y la mujer, hay otros 44 pasajes bíblicos que, directa o indirectamente, condenan las prácticas homosexuales como un pecado grave:
I) Pasajes que directamente condenan las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo por ser pecaminosas en sí mismas:
1. Génesis 19:1-29 (pecado de Sodoma)
2. Levítico 18:22
3. Levítico 20:13
4. Deuteronomio 23:17-18
5. 1 Reyes 14:24
6. 1 Reyes 15:12
7. 1 Reyes 22:46
8. Jueces 19:22
9. 2 Reyes 23:7
10. Romanos 1:24-27
11. 1 Corintios 6:9
12. 1 Timoteo 1:8-10
13. 2 Pedro 2:6
14. Judas 1:7
15. Éxodo 20:14 (incluido en Hebreos para "adulterio")
II) Pasajes que utilizan el ejemplo de lo que sucedió en Sodoma para avisar a otros y mencionan el juicio de Dios sobre la ciudad por su pecad
16. Deuteronomio 29:23
17. Génesis 13:13
18. Isaías 3:9
19. Isaías 13:19
20. Jeremías 23:14
21. Jeremías 49:18
22. Jeremías 50:40
23. Lamentaciones 4:6
24. Amós 4:11
25. Mateo 10:15 (véase 13. 2 Pedro 2:6) 26. Lucas 17:29
III) Pasajes que directa o indirectamente condenan el travestismo (vestirse con ropas propias del sexo opuesto):
27. Deuteronomio 22:5
28. 1 Corintios 11:14-1
IV) Pasajes sobre el matrimonio, los esposos y las esposas, el hombre y la mujer creación de Dios, etc. que tienden a condenar la transexualidad:
29. Génesis 1:27
30. Génesis 1:28
31. Génesis 2:18-24
32. Salmos 139:14
33. Marcos 10:6-12
34. 1 Corintios 3:16-17
35. 1 Corintios 6:19-20
36. 1 Corintios 7:1-4
37. 1 Tesalonicenses 5:22-23
38. Romanos 6:12
39. Filipenses 3:21
40. 1 Timoteo 5:14
41. Efesios 5:22-25
V) Pasajes que en general condenan estas actividades como pecados:
42. 1 Tesalonicenses 5:22
43. Isaías 5:20-21
44. I Pedro 2:11
22/12/09 6:56 PM

Comentario de Carpeto
Nunca dijimos que la homosexualidad fuera asquerosa, solo contra natura: la realidad supera a la ficción y aunque se saquen datos históricos se nota que si se tomaran realmene como son: fuentes históricas, se notaría que a pesar de sostenerse la homosexualidad como institución en tiempos antiguos; nunca se creo algo parecido al matrimonio gay de los presentes tiempos; además de existir en aquella época la pedofilia, que actualmente se halla condenada por la mayoría de las sociedades ¿queremos regresar a eso? No. la experiencia de la Iglesia durante esa época grecorromana, que muchos humanisas han alabado como época de tolerancia y cultura contra la supuesta oscura Edad Media (que tiene de todo excepto de oscurantista) le llevo a notar que muchas se esas conductas distaban de ser lícitas, si no fuera así no hubiera escrito San Agustín su libro de Confesiones. Lo que se ha considerado gran avance es si más, un gran retroceso. Sobre si la homosexualidad esta reconocida o no ni siquiera se han puesto de acuerdo si es congénito o adquirida, por qué cuando se pregunta a expertos lo único que hacen es un compendio de historia de la homosexualidad y las causas a las que supuestamente se debe sin llegar a nada; ese tema no se puede aprobar (o no se debería haber aprobado) así nada mñás. Se hubiera necesitado de la opinión de esos expertos que paradójicamente no han aparecido, jajaja, valga ironía. La nueva ley ni fue producto de la voluntad popular ni de la razón, fue una medida de autoridad impositiva. Duro golpe al conservadurismo, táctica política, para ganar votos, se ha calificado de todo, excepto de avance. Se le mintió a la comunidad gay de que el matrimonio les daría seguro médico, para eso se requiere una refomar a la Ley del IMSS que no se puede aprobar en la Asamblea del DF, sino en el Congreso de la Unión. Engañados estamos. En esta época que se celebra la Navidad, la Iglesia ha sufrido un duro golpe, no sólo por que se ha violado el orden natural sino por que se dió un gran golpe a la institución de la Sagrada Familia, que de manera implícita, ya mencionaba el comentarista de radio Jesús Martín Mendoza, se celebra en la Navidad, no sólo el nacimiento de Jesús. Bueno sin más que decir sobre este hecho sin parangón. Me despido pidiendo perdón si les ofendí en algo.
22/12/09 7:01 PM

Bueno Sergio, la verdad es que yo no tengo el mismo concepto de amor que al se refieren los homosexuales cuando se acuestan entre ellos. La discusión se haría larga e imposible aquí.
Sigo estando con Monseñor Arizmendi, que también es teólogo, cuando dice tener respeto por las personas homosexuales, aunque la homosexualidad sea un desorden que no va acorde a la naturaleza humana.
Una cosa es respetar, amar, comprender... y otra admitirlo todo como natural. El hombre tiene que ser consciente para qué es y porqué es, y no creo que cualquier desorden en la naturaleza se pueda considerar como normal. Es lo que es, un desorden.
El instinto es algo que nos avisa de nuestra parte animal, la forma y modo de encauzarlo nos eleva por encima de los animales, somos racionales, espirituales también, y desde luego hechos a imagen y semejanza del Creador, esto es algo que olvidan muchos científicos, no todos claro.
22/12/09 7:34 PM

Comportamiento animal “homosexual”

http://www.es.catholic.net/psicologoscatolicos/348/2956/articulo.php?id=22602



http://www.es.catholic.net/psicologoscatolicos/348/2956/
22/12/09 10:27 PM

Como padres y madres con hijos e hijas homosexuales y transexuales, que nos hemos unido por la defensa de la dignidad de nuestros hijos, debo decir:
Dios hizo a nuestros hijos como son, Dios los quiere homosexuales
Todos los referentes al Antiguo Testamento son discutidos por multitud de Teologos, los cuales dicen que La Biblia fue escrita para un tiempo y una cultura determinada, y que hoy en dia nada de lo que se dice en el Levítico se tiene en cuenta por Roma(excepto la hoosexualidad).....la esclavitud estaba bien vista, los sacerdotes se casaban, etc, etc....
Las normas vertidas en el Levitico se dirigian a sacerdotes................

El daño que se hace a nuestros hijos con la incomprensión religiosa, todavia no se ha medido en su justa medida.......apartamiento soledad, discriminacion, ataques, en definitiva desesperanza y el poder caer en situaciones de marginalidad por no contar con el apoyo familiar o social adecuado.

Piensen en esto que les decimos y no juzguen a nuestras familias o a nuestros hijos....sobre todo porque no han vivido su vida, y tambien porque seguramente no les gustaria que les pasara a uvds, lo que uvds hacen con nuestros hijos.

La iglesia catolica recooce en el articulo 2358 del catecismo que las personas homosexuales no eligen su condicion.....y que deben ser tratadas con respeto.....que deben hacer la voluntad de Dios ¿acaso alguno de vds que critican saben la voluntad de Dios para las personas homosexuales?

Ya Juan Pablo II dijo en una carta a los obispos sobre atención pastoral a las personas homosexuales, en la que se incluye una poderosa reflexión contra la homofobia: “Es de deplorar con firmeza que las personas homosexuales sean todavía objeto de expresiones malévolas y de acciones violentas. Tales comportamientos merecen la condena de los Pastores de la Iglesia y de cualquier cristiano, donde quiera que se verifiquen. Revelan una falta de respeto por los demás que lesiona unos principios elementales sobre los que se basa una sana convivencia civil. La dignidad propia de toda persona siempre debe ser respetada en las palabras, en las acciones y en las legislaciones

Es hora de acabar con la discriminacion secular hacia las personas homosexuales.
Las personas homosexuales se merecen respeto y el reconocimiento de su dignidad personal y como padres y madres les pedimos a los que nos lean que nos ayuden a acabar con la homofobia y que acojan a nuestros hijos e hijas con cariño y con normalidad
gracias de antemano
Isabel Martinez, una madre orgullosa de su hijo
29/12/09 1:40 PM

Comentario de Luis Fernando
Isabel Martinez:
Todos los referentes al Antiguo Testamento son discutidos por multitud de Teologos.


Mire, señora. Ni son tanta multitud esos teólogos ni eso cambia en nada el hecho de que el Nuevo Testamento, Revelación de Dios, condena de forma clara, explícita y rotunda las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo. Como de hecho condena las relaciones sexuales fuera del matrimonio. Es decir, tan pecador es el que adultera con alguien del sexo opuesto como el que lo hace con alguien de su mismo género.

La Iglesia NO PUEDE decirle a su hijo que no está en pecado si lo está. Si hiciera tal cosa, le estaría cerrando el camino de la salvación. Lo que la Iglesia sí puede hacer es acogerle y ayudarle a llevar una vida de castidad. Como la deben llevar todos aquellos que no están casados. No sé si Dios quiere a sus hijos homosexuales. Lo que sí sé es que los quiere santos.

Por otra parte, la ley natural indica que el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer. Eso no lo puede cambiar ninguna ley civil.

Estoy de acuerdo en que se legisle en contra de la homofobia, pero decir la verdad no es homofobia. Es, simple y llanamente, decir la verdad.
29/12/09 2:02 PM