martes, 18 de abril de 2017

"Como vara de almendro"



Sin embargo, estimada bloguera de este muy benemérito sitio tan atinadamente llamado Como vara de almendro, no está en modo alguno de más sino todo lo contrario el añadir que sigue habiendo voces entre los llamados católicos de base, con su cada vez más escasa cohorte de teólogos e intelectuales progresistas valedores (digo Juan Masiá, José María Castillo, José Ignacio González Faus, Hans Küng, Leonardo Boff…), que afirman que Francisco es un gran Papa, un enamorado de Cristo y de su Evangelio, un fiel servidor del Señor como su vicario en la tierra, un “siervo de los siervos de Dios” que está encarnando una forma de ministerio que huye del boato, el protocolo y el hieratismo secularmente propios del Papado; en su lugar, Francisco habría adoptado desde el principio de su pontificado un estilo más humilde, desposeído, evangélico, cercano y cordial, capaz de “abajarse” hasta el abrazo y el saludo de “tú a tú” con las personas.Image result for como vara de almendro

Según tal forma de ejercer el ministerio de Pedro es como debemos aprehender todos los gestos misericordiosos del papa Francisco: va a Lampedusa a lamentar las pésimas condiciones en que llegan a esa zona fronteriza miles de migrantes, en su mayoría de religión islámica, deseosos de alcanzar el Dorado que es para ellos pisar suelo europeo; va Francisco (esto es, padre Jorge, tratamiento en perfecta sintonía con la propuesta de desprenderse de títulos y honores de tratamiento que hicieron una cincuentena de obispos católicos, el irrepetible Dom Hélder Cámara entre ellos, recién clausurado el Concilio Vaticano II, en lo que pasó a la posteridad como Pacto de las Catacumbas, por haber tenido lugar en la celebrada catacumba de Domitila, una de las más impresionantes que se conservan, esa reunión de obispos sensibles con los nuevos aires de la que ya comenzaba a llamarse Iglesia de los pobres surgida a la luz del citado Concilio ) a las cárceles o a los centros de asistencia para pobres, personas sin hogar y marginados, y come como uno más con los presos; recibe a activistas sociales que no tienen por qué ser católicos y que en verdad por lo general son laicistas y hasta ateos, y se deja Francisco abrazar por ellos, cuando lo normal es que siendo el Papa uno suponga que haya que arrodillarse ante él y besarle el anillo; se permite salir de su residencia en Santa Marta si tiene que ir a comprarse unas gafas nuevas... En definitiva, toda una suerte pródiga en gestos que en principio en efecto remitirían a una forma de ejercer el ministerio petrino que es exactamente así como aplauden los progreeclesiales.Image result for como vara de almendro


De manera que la anterior pasa por ser una tesis muy repetida y creída entre los círculos de los progreeclesiales. Y a decir verdad, a mí al menos me hace reflexionar todo esto, puesto que de ser cierto… De ser cierto, es justo lo contrario a lo que afirman otros autores y analistas de la realidad de la Iglesia: “Jorge Mario Bergoglio antes de su ascenso a la Cátedra de Pedro se comportó siempre como un prelado permanentemente fronterizo con la heterodoxia y hombre ávido de poder, implacable en su ascensión meteórica, despótico en sus decisiones de gobierno…” Image result for como vara de almendro


Comoquiera que sea, empero, sería en todo caso la primera señalada una certeza que habría de simultanearse con esta otra: en efecto el pontificado de Jorge Mario Bergoglio es muy confuso, ambiguo, heterodoxo, líquido… Y desde luego en una bitácora como esta bautizada Como vara de almendro, ya hace tiempo que se han encendido todas las alarmas. Y si además consideramos con la atención y gravedad debidas los análisis críticos sobre este pontificado bergogliano que nos encontramos en bitácoras como Adelante la Fe, Wanderer, En Cristo y María, Infocaótica, In exspectatione, Denzinger-Bergoglio, Nacionalismo Católico San Juan Bautista, y no digamos en otras publicaciones alojadas en Internet de más radical impronta lefebvriana o hasta sedevacantista. O si seguimos con asiduidad los comentarios sobre la actualidad eclesial de la mano de vaticanistas del prestigio de Sandro Magister, Antonio Socci, Roberto de Mattei...Image result for como vara de almendro


Entonces, a la luz que arrojan todas las fuentes anteriores, más allá incluso de considerar cuál sea el verdadero alcance de esa opinión que tienen los progreeclesiales sobre la "franciscana-francisquita humildad" con que Jorge Mario Bergoglio ejerce su ministerio como sucesor de Pedro, lo cierto es que la crisis radical que atraviesa la Iglesia en la actualidad es, ¿cómo es?


Cabría que afirmáramos que es una vergüenza: por causa de la Gran Apostasía que sufre y la demuele, la Iglesia en la actualidad está saturada de trepas, carreristas, tibios ("A los tibios vomito de mi boca", dice el Señor), mediocres políticamente correctos, progres, laicistas mundanos, burócratas antimilitantes, antinatalistas y apóstatas a los que importa un pepino la vida de la Iglesia, lo que opinen o dejen de opinar Sandro Magister, Antonio Socci o el mismísimo Concilio Vaticano II, al que algunos sin embargo no dudarían en citar para quedar bien, por si conviene. 


Sí, es un drama, un escándalo solo comprensible considerando la realidad de la Gran Apostasía no obstante profetizada, mas comoquiera que sea hay que dejar constancia del mismo: a toda esta peña (honrosas excepciones aparte) lo que interesa es su bisnes eclesial, esto es, generalmente su puesto de trabajo; les trae al pairo Cristo y su Iglesia. Solo que si están ahí es porque los pastores (a menudo lobos disfrazados con piel de cordero) les ríen las gracias, los promocionan, los consienten. O sea, que los propios pastores en vez de poner máximo empeño en promocionar militantes o evangelizadores entusiasmados con Cristo y con su Iglesia (fieles a la Sagrada Escritura, la Tradición y el Magisterio), consienten el desastre eclesial y aun vendrían a ser sus máximos causantes.


De modo que con una Iglesia así... Con una Iglesia así sobre todo en Europa, en la que imperan la apostasía, la mediocridad, el espíritu mundano, la tibieza, el relativismo, el irenismo, ¿de qué me valen las opiniones de los progreeclesiales sobre esa supuesta o real y en todo caso muy franciscana humildad de Francisco (nótese o no se olvide que por lo general los progreeclesiales están a favor del aborto, la homosexualidad, el divorcio, el laicismo, el feminismo, la ideología de género...), toda vez además que los progreeclesiales se dedicaron en su momento a despreciar, difamar y atacar a papas a mi juicio tan grandes como Juan Pablo II y Benedicto XVI, propalando asimismo la estupidez de que tales papas frenaban el Concilio Vaticano II, en tanto ellos lo enarbolaban, promocionaban, aplicaban, mimaban y defendían?  


18 de abril, 2017. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.  
Publicar un comentario